¿Cómo afectan los trastornos alimenticios a tu boca?

Hoy en día, los trastornos de la alimentación son un serio problema de salud en nuestra sociedad hoy en día; sin embargo, la mayoría de las personas los sufre en silencio. ¿Cómo afectan los trastornos alimenticios a tu boca? Los Signos reveladores son obvios para un profesional dental y pueden variar de leves a severos. Muy a menudo el dentista o el higienista dental serán la primera persona en detectar y diagnosticar estos trastornos. Según la Asociación Dental Americana, 10 millones de estadounidenses son afectados por graves trastornos de la alimentación y el daño bucal los llevará primero a obtener ayuda dental antes de cualquier otro tipo de ayuda. Aunque es más frecuente en las mujeres, especialmente adolescentes y adultos jóvenes, los trastornos de la alimentación pueden afectar a cualquiera.

Tipos de trastornos de la alimentación

Según el Instituto Nacional de Salud Mental, los trastornos de la alimentación incluyen: anorexia nerviosa, bulimia y comer compulsivamente. Los tres trastornos tienen efectos negativos en la boca. Las Personas que tienen anorexia tienen un miedo de engordar o de ser gordos, incluso cuando están exageradamente bajos de peso. Ellos limitan su ingesta de comida, hacen demasiado ejercicio y, aún, después de comer, pueden sentirse obligados a vomitar, usar laxantes, enemas o diuréticos para eliminar el exceso de peso de su cuerpo.

La bulimia es descrita como sobrealimentación excesiva, varias veces a la semana o, en los casos más severos, varias veces al día. Este impulso incontrolable provocará el consumo de alimentos poco saludables, especialmente dulces y grasos, y es seguido de una purga que incluye: vómitos autoinducidos, la ingesta de diuréticos y laxantes, y el uso de enemas. Estudios han demostrado que el 89% de los bulímicos muestran signos de daño en la boca y en los dientes.

Los comedores compulsivos, han sido previamente clasificados como adictos a la comida. Ellos comen en exceso durante cortos períodos de tiempo y no pueden controlar estos impulsos; son diferentes de bulímicos porque típicamente no utilizan técnicas de purgantes para eliminar el exceso de peso que ganan sus cuerpos. En cambio, ellos sienten extrema culpabilidad y remordimiento, lo que les hace continuar con su comportamiento. Esta condición se ha identificado como igualmente prevalente en mujeres que en hombres.

¿Cómo afectan los trastornos alimenticios a la boca y el cuerpo?

Todos estos trastornos de la alimentación tendrán efectos negativos en el cuerpo. La deficiencia de vitaminas, minerales y nutrientes asociados con estos trastornos puede causar que el cuerpo deje de funcionar correctamente. Los posibles problemas de salud incluyen:

  • Pérdida de peso
  • Pérdida de cabello
  • Baja temperatura corpbucal
  • Estreñimiento
  • Irregularidad o ausencia de ciclos menstruales en las mujeres.
  • Problemas cardíacos, insuficiencia renal y probable muerte.

Los efectos negativos de la carencia de vitaminas y nutrientes se reflejarán también en la boca. Además, a aquellos que se purgan para vomitar, los ácidos del estómago pueden causar daños en los dientes. Los síntomas indicadores de trastornos de la alimentación incluyen:

  • Boca seca y agrandamiento de las glándulas salivales.
  • Labios secos y agrietados y lesiones en la boca.
  • Erosión dental
  • Sensibilidad en los dientes hacia el frio y el calor.

Tratamiento recomendado para la boca

Las personas que sufren de trastornos alimenticios a menudo solicitan la atención de su dentista debido a problemas con su boca y los dientes. Un dentista o higienista dental está capacitado para identificar los signos bucales de un grave trastorno alimenticio. Ellos aconsejarán al paciente sobre el daño bucal y corpbucal y le recomendarán un tratamiento a cargo de un profesional de salud mental. Mientras tanto, ayudarán a aliviar los problemas de la boca y los dientes que el paciente está sufriendo. Por ejemplo, aquellos que se purgan para vomitar se les advierte que no deben cepillarse inmediatamente después de vomitar, ya que esto contribuirá a potenciar los efectos perjudiciales de los ácidos del estómago en los dientes. En cambio, se recomienda la espera de una media-hora para cepillarse los dientes y el uso de una pasta neutra, tal como el bicarbonato de sodio.

El trabajo preventivo y restaurativo puede incluir:

  • Instrucción en higiene bucal.
  • Planes de tratamiento de fluoruro, elaborados para el paciente. (Colgate Duraphat ®)
  • El enjuague Dental podría ser una posible solución, pero sólo si son recetados por el dentista.
  • Remedios para la boca seca.
  • Tratamiento para la sensibilidad por la restauración de dientes con pérdida severa de esmalte.
  • Frecuentes visitas preventivas al dentista para supervisar el progreso.

La manera en la que los trastornos alimenticios afectan la boca es secundaria al daño que se producirá en el cuerpo. La búsqueda de ayuda de un especialista en salud mental, sin embargo, es a menudo difícil debido a la vergüenza y la culpa asociada a estos trastornos. Los pacientes que buscan tratamiento de un dentista para el daño del diente y/o sensibilidad dental, serán evaluados no sólo por cuestiones de la boca y los dientes sino por problemas de su bienestar general. Este puede ser el primer paso crucial hacia la obtención de ayuda.