La Enfermedad Periodontal y la Obesidad

Muchos profesionales médicos consideran la obesidad como una enfermedad crónica. Es bien sabido que la obesidad va en aumento en Estados Unidos, y que miembros cada vez más jóvenes de nuestra comunidad se están convirtiendo en personas obesas debido a una mala nutrición y a malos hábitos alimenticios. La investigación ha demostrado que la obesidad aumentará el riesgo de hipertensión, diabetes tipo dos, artritis, enfermedad cardiovascular, problemas respiratorios y cánceres de endometrio, seno, próstata y colon.1 En un estudio de investigación reciente también se ha demostrado que la obesidad aumenta el riesgo de enfermedad periodontal y que puede ser la resistencia insulínica la que regula la relación entre la obesidad y la enfermedad periodontal. También se encontró que los individuos con índices de masa corporal (BMI, por sus siglas en inglés) elevada producen un nivel más alto de proteínas inflamatorias.1

Las clasificaciones de tener sobrepeso y ser obeso pueden referirse a más del 60 por ciento de adultos norteamericanos. Es aún más alto para algunas poblaciones en alto riesgo, tales como mujeres afroamericanas, colocando a estas personas en mayor riesgo de diabetes y de enfermedad cardiovascular. Algunos expertos estiman que dos de cada tres estadounidenses tienen sobrepeso o son obesos, y las proyecciones de las tendencias de obesidad para el futuro indican un aumento en la incidencia de obesidad en la población en general.1

Es muy importante que las personas comprendan la epidemia de la obesidad y que tomen medidas proactivas para tratar este asunto con sí mismos y para con los miembros de la familia que sean obesos. Debe hacerse hincapié en la buena nutrición y el ejercicio y las personas deben ser instruidas sobre el papel que la obesidad podría desempeñar en el desarrollo de la diabetes, la enfermedad cardiovascular y del cáncer.

El profesional de la salud dental registrará un minucioso historial médico y revisará cualquier problema médico que pudiera apuntar hacia la causa de la obesidad; referirá al paciente a su médico para que éste lleve a cabo una evaluación. También se evaluará el estado de la salud oral y se proporcionará tratamiento con base en el diagnóstico. Se enfatizará la reducción de la placa y de la inflamación que le acompaña, tanto arriba como debajo de la línea de las encías. Debe reforzarse el cuidado en casa y animar a los pacientes a que utilicen hilo dental regularmente y cepillen sus dientes dos veces al día con una crema dental que ofrezca protección antibacteriana.

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Referencia:
1. Grand Rounds in Oral and Systemic Medicine Vol.1, No 2, 2006, pp. 36 - 47